Hoy he estado medio nostálgica y algo depre. Tuve mucho trabajo y aún así el día se me hizo eterno.
Ayer tuve la compañía de mi Bamboo todo el día. Como hubo junta de Consejo Técnico en su escuela se fue conmigo al trabajo y, la verdad, la pasamos genial. Cotorreamos, bromeamos, desayunamos y comimos juntas, me puso al corriente de los chismes de su escuela y, finalmente, nos fuimos al concierto que te platique.
Hace un rato que no pasábamos tanto tiempo juntas porque solo tenemos esta oportunidad una vez al mes, precisamente en cada junta de Consejo Técnico, y no siempre me es posible dedicarle tanta atención como ayer.
Llevo poco más de tres años trabajando y, de ese tiempo, van dos años y medio que he cubierto los dos turnos. Entro a las 9 de la mañana y salgo a las 7 de la noche, o sea que salgo de casa desde las 8 y regreso doce o doce horas y media después.
Generalmente en las mañanas, entre las carreras cotidianas, los cinco minutitos más de sueño y el desayuno, solo nos vemos para despedirnos y desearnos un buen día, porque ella y mi Chaparrito se van a las 7:15; y el tiempo que estamos juntas en la noche siempre se traduce en cena, terminar tareas (cuando las hay), preparar la ropa del día siguiente, bañarnos, platicar un poco de los por menores del día, ver algun programa de televisión (Los Simpson), y ya, porque ella se va a dormir como a las 10.
Hay días en que regreso un poco más temprano, como a las 7 o 7:30 de la noche, pero la verdad no hay mucha diferencia en las actividades.
Si tomamos en cuenta que durante sus primeros doce años de vida siempre estuve en casa, ahora hay días en que la extraño muchísimo. Lo mismo me ocurre con mi Chaparrito, con la casa misma, y hasta con mi perra (Luna) y mis plantas.
Hay días en que me gustaría poder quedarme en casa, prepararles algo rico y esperar a que lleguen para comer juntos; otras veces quisiera irme de pinta a tomar un cafecito o a jugar billar con mi marido; y hay ocasiones en que me dan ganas de ir a desayunar con las amigas o con mi mamá; pero ni modo, hay que trabajar.
Si hace veinte años alguien me hubiera dicho que lo mio era ser ama de casa, esposa y mamá, me hubiera botado de risa, pero hoy por hoy es lo que más me gusta ser.
Me gusta mi trabajo y sé que lo hago bien, pero si tuviera las posibilidades de dedicar otra vez el 100% de mi tiempo a mi familia, no lo pensaría dos veces.
Opiniones, comentarios, recuerdos, anécdotas, chispazos de información y todo lo cotidiano en la vida de una mujer cualquiera en la Ciudad de México.
viernes, 29 de febrero de 2008
jueves, 28 de febrero de 2008
Una escapadita.
Fíjate que hoy fui a un maravilloso concierto de música barroca.
Fue en la Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada a las siete de la noche, y una de las cosas más geniales es que fue de entrada libre. Se presento el Ensamble Clerambault, formado por Andreas Linos, Olivier Briand, Vincent Touzet y Norma García.
La verdad es que Yo no sé mucho, más bien nadita, de música, pero vaya que lo disfrute.
Siempre he pensado que no es necesario tener conocimientos de algun arte en particular para poder apreciarla y disfrutarla. A fin de cuentas todo consiste en poder decir "me gusta o no me gusta".
Por ejemplo: entre muchos otros géneros musicales que me gustan, te puedo decir que me encanta la música barroca, pero no por ello quiere decir que conozca parte de su Historia, autores, instrumentos o piezas; simplemente me gusta como suena, es diferente.
Tengo amigos y amigas que con el solo hecho de mencionarles que fui a tal o cual concierto, lo primero que me dicen es "que aburrido", pero la verdad es que la mayoría de ellos ni siquiera han querido hacer la prueba de ir a uno. Por fortuna, aquí en casa siempre encuentro quien me secunde para ir a algun evento cultural, casi de la índole que sea, y si como hoy, resulta que uno de los interpretes le chifla a mi Bamboo, pues no hay poder humano que impida que asistamos.
La verdad es que vale la pena tomarse un par de horas para probar algo diferente, es como si te fugaras por un ratito de tu mundo diario, te olvidas del metro, el estress, las cuentas, las prisas, el cansancio, y te abandonas al placer que te puede dar una escapadita a un universo diferente al tuyo, de verdad que puede ser algo mágico.
Bueno, pues por hoy te dejo, por que ya habiendo regresado a mi realidad cotidiana, te puedo decir que traigo los pies de teléfono ocupado y me muero de sueño. Hasta mañana.
Fue en la Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada a las siete de la noche, y una de las cosas más geniales es que fue de entrada libre. Se presento el Ensamble Clerambault, formado por Andreas Linos, Olivier Briand, Vincent Touzet y Norma García.
La verdad es que Yo no sé mucho, más bien nadita, de música, pero vaya que lo disfrute.
Siempre he pensado que no es necesario tener conocimientos de algun arte en particular para poder apreciarla y disfrutarla. A fin de cuentas todo consiste en poder decir "me gusta o no me gusta".
Por ejemplo: entre muchos otros géneros musicales que me gustan, te puedo decir que me encanta la música barroca, pero no por ello quiere decir que conozca parte de su Historia, autores, instrumentos o piezas; simplemente me gusta como suena, es diferente.
Tengo amigos y amigas que con el solo hecho de mencionarles que fui a tal o cual concierto, lo primero que me dicen es "que aburrido", pero la verdad es que la mayoría de ellos ni siquiera han querido hacer la prueba de ir a uno. Por fortuna, aquí en casa siempre encuentro quien me secunde para ir a algun evento cultural, casi de la índole que sea, y si como hoy, resulta que uno de los interpretes le chifla a mi Bamboo, pues no hay poder humano que impida que asistamos.
La verdad es que vale la pena tomarse un par de horas para probar algo diferente, es como si te fugaras por un ratito de tu mundo diario, te olvidas del metro, el estress, las cuentas, las prisas, el cansancio, y te abandonas al placer que te puede dar una escapadita a un universo diferente al tuyo, de verdad que puede ser algo mágico.
Bueno, pues por hoy te dejo, por que ya habiendo regresado a mi realidad cotidiana, te puedo decir que traigo los pies de teléfono ocupado y me muero de sueño. Hasta mañana.
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