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jueves, 28 de abril de 2011

Se me acabaron las vacaciones.



Después de semana y media de total y absoluta flojera ya nos decidimos a regresar al trabajo.

La verdad es que yo me quería seguir en estado de parsimonia total hasta el próximo lunes pero ya era hora de volver a abrir la Pape. -Que para estos momentos creo que es un gasto mayor tener abierto que haber seguido de perezosa, los pequeños talibánes siguen de vacaciones, el calor esta del asco y por aquí no se ha parado ni una mosca fugitiva... ¡me muero de sueño!

¿Qué tal pasaste las vacaciones?...

Yo me empache de películas y televisión, me he levantado tardisimo y me he ido a la cama más tarde de lo normal, deje de contestar el teléfono y no revise mails, en verdad que me declare fuera del mundo. Tuve que hacer algo de contacto con mis terrícolas vecinos porque había que salir por comida y otras cosas necesarias, si no, ni por la calle me hubiera aparecido.

Son las 18:58 y ¡va llegando el primer cliente!, vaya, ya no fue un día muerto, por lo menos va a estar una computadora ocupada por una hora.

Me voy a fumar un cigarrito y a tomar un poco de refresco o café, no creo que sea muy grato verme bostezando y con cara de "que aburrimiento", a despabilarse y a trabajar.

¡Felices pascuas! y hasta pronto.
Besos.


lunes, 15 de noviembre de 2010

Hoy si me falló...

Estaba casi segura de que hoy íbamos a tener mucho trabajo pero este día también estuvo de flojera.

¿Acaso a nadie le dejaron tarea para este fin de
semana?...

Vaya que este puente revolucionario, o fin de semana largo -como prefieras llamarlo-, nos dejo sin mucho que hacer, a tal punto que cerramos una hora antes del horario normal.

Ya hasta me arrepentí de haber abierto hoy; originalmente esa era la idea pero, como el martes pasado no trabajamos, nos distrajimos de nuestra "revolucionaria" pereza para darle un rato, y
¿para qué?... ya estoy aburrida como ostra sin perla.

Hoy ni siquiera he tenido por aquí a mi Bamboo hable y hable como guacamaya porque está chateando con su sarigüeya (novio), y mi Chaparrito estuvo toda la tarde metido en su computadora trabajando... -no si de que hay días largos, los hay.

No creas que no tengo cosas que hacer, el problema es que tampoco tenía muchas ganas de hacerlas.

Generalmente, y mientras no hay clientes, paso la tarde leyendo, tejiendo o jugando Carta blanca, algunas veces reviso mails y otras de plano me pongo a echar chisme por teléfono, pero hoy no... es tal mi flojera que nada de eso me latió. Así es que ya me voy a preparar un café
para empijamarme y ver televisión de aquí a que me da la hora de dormir.

Que tengas un maravilloso inicio de semana.

Hasta pronto.


¡Ah! y:

jueves, 10 de julio de 2008

Inicio de vacaciones.

Hooooola.
Que gusto me da estar por aquí de nuevo.


Parece que ya le empecé a agarrar el paso a las vacaciones de mis amores, o por lo menos hoy no estoy en calidad de muerto viviente, y eso ya es ganancia.

¿Ves esta imagen?...
Pues has de cuenta que estás viendo a mi Bamboo y mi Chaparrito en una mañana típica de vacaciones de verano.





Es que imagínate, ellos están de holganza desde el lunes; lo que va de ésta semana han descansado a pierna suelta, se levantan hasta que los escupe la cama, desayunan tarde, comen aun más tarde, ven películas y juegan Play; para cuando Yo regreso de trabajar tienen las pilas bien recargadas y muchas ganas de platicar o de que hagamos algo juntos, y es ahí donde ha surgido mi calidad de zombie porque me desvelo al parejo de ellos, cenamos juntos, cotorreamos un rato, se nos acaba el día y empieza el otro, y hasta después nos vamos a dormir; lo malo es que Yo sigo con la rutina de siempre y me tengo que levantar temprano, ir a trabajar, pasar el Calvario de transporte público y meter la sobre marcha en las noches.

Pero si te digo que parece que ya les estoy agarrando el paso, es porque hoy no me agarró el síndrome de caballo lechero y no me anduve durmiendo en todos lados y ¡hasta parada!.
También por eso ya ando por aquí, los días pasados no hubiera podido poner una letra después de la otra sin bostezar dos veces, pero mi cerebrito si funciona hoy.

Espero que este ritmo no me haga azotar antes de mis vacaciones -que por cierto todavía no sé para cuando las vamos a poder programar-, porque sino me la voy a pasar durmiendo toda esa semana.

Pues bueno, hablando de meter la sobre marcha, por hoy me despido, ya es mi turno al control del videojuego.

lunes, 28 de abril de 2008

Que rica es la flojera (de vez en cuando, eh).

Hola. Bonito inicio de semana.

¿Qué tal estuvo tu fin?...

Te cuento que el mio fue de total y absoluta flojera.

El Sábado, después de salir de trabajar, recoger a mi Bamboo de la escuela y pasar a comer, tuvimos que ir a comprar unos materiales que le pidieron para hacer una vela de gel para la clase de química. La verdad es que tenía que haber llevado el material desde el Viernes para hacer la vela en laboratorio, pero se nos olvido, así es que le tocó hacerla en casa.
Después de la lucha de Titanes que nos reventamos para lograr cruzar el Zócalo -porque con eso de que fue el desfile del Día del niño y la clausura del Festival del Centro Histórico, aquello era un hervidero de gente-, terminamos en el callejón de Tabaqueros y de plano compramos todo en la primer tiendita en la que nos metimos, ahora si ni comparamos precios, ni buscamos otras opciones, porque nos moríamos de flojera.

Originalmente nos ibamos a ir por el acostumbrado café de minisuper para irnos a la Alameda a fumar un cigarrito, pero que nos corre el aironaso. Estuvo ¡bárbaro de verás!, hasta se sentía frío, y luego con la lluviesita, pues peor, y ni para abrir el paraguas ¡eh!, porque hubiéramos acabado volando como Mary Poppins.
Aprovechando que llegamos a la casa mas temprano de lo acostumbrado, Bamboo hizo rápido la vela y dejo la mochila lista para hoy. Como hacía frío y estaba lloviendo a cantaros, que nos instalamos en la sala, todos empijamados y con cobijita, a ver tele y descansar a gusto, por eso no te escribí.

El Domingo también estuvimos de flojos.
Después de varios meses sin poder hacerlo, nos quedamos en pijama toooodo el día, no nos bañamos, no salimos ni a comprar comida, pedimos pizzas y pasta por teléfono, apagamos celulares y el teléfono de casa, nos instalamos otra vez en la sala, y nos pasamos el día entero viendo películas; lo único que logró levantarnos por un par de minutos fue el temblor, pero una vez que se nos pasó el susto y nos convencimos de que todo en casa estaba bien, retomamos nuestros respectivos lugares y continuamos tirándola a gusto.

Sinceramente la pase riquisimo. Hace tanto tiempo que no nos agarraba el síndrome huevis, que lo disfrute a más no poder, tanto así, que hoy me fui al trabajo sin flojera, completamente relajada y a gusto, ni siquiera el metro de las 6:30 de la tarde, con sus apretones, olores y lentitudes, me puso de malas.
Por lo mismo hemos llegado a la democrática decisión de que, por lo menos una vez al mes, nos vamos a desconectar del mundo para encerrarnos en nuestro huevito a descansar, relajarnos y disfrutar los tres juntos de un Domingo de flojera total.

De verdad que hace falta un día así. Si no me crees, pruébalo, y ahí me cuentas qué tal te fue.