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jueves, 7 de marzo de 2013

Vecino escandaloso.

Hola, ¿cómo has estado?...

Yo he andado peregrinando a la Delegación para ver si por fin se acaban mis problemas con el escandaloso del vecino de la esquina.

Te cuento.
Quizá recuerdes que ya te había hablado de él en un par de ocasiones, aquel de la "Guaracha sabrosona" y "la Paloma", pues bueno, en octubre del año pasado tuvimos que ir a levantar una queja al Juzgado Cívico por el tremendo escándalo de este tipo. Ya te imaginaras, vueltas, firmas, audiencia y convenios.

Todo parecía indicar que el problema se había solucionado, pero NO.

No pasaron más de tres semanas y el cuento volvió a empezar pero ahora con nuevas actitudes. 
Por supuesto que el señor en cuestión y toda su prole nos dejaron de hablar -cosa que no me quito el sueño-, después se dio a la tarea casi proselitista de acusarnos con todos los vecinos conocidos y desconocidos también, empezaron habladas, provocaciones y mofas y, finalmente, el escándalo fue creciendo al grado de que hace tres semanas tuve que llamar a una patrulla para que le pidieran que controlara el volumen de su estereo.

Es una situación verdaderamente intolerable, dejando a un lado que la música que escucha es horrible y estridente, además de que no me gusta, la realidad es que es una verdadera tortura escuchar su ruido como si estuviera dentro de la casa, por si fuera poco, ya no es solo él, a la guerra de absurdos retos se unieron sus tres hijos, así que el escándalo es algo seguro día con día.

Te aseguro que no exagero ni un poquito cuando te digo que es imposible oír música en la sala, ver televisión o hablar por teléfono, así de fuerte es el volumen, y si agregamos los alaridos que pega -algo así como si cantara- pues la situación es aún peor.

Por ahora estoy en espera de que le giren un nuevo citatorio y me confirme el Juez la fecha de presentación. Espero que está vez si funcione, de lo contrario ya me verás ahora peregrinando al MP para iniciar un proceso penal.

Es increíble que haya gente tan falta de cultura y lo más básico de educación que crean que todo el mundo esta obligado a soportar sus imposiciones solo porque se sienten "barrio" y con más derechos que los que no crecimos aquí.
No es posible que no entiendan que todo lo que se necesita para una convivencia pacifica es respetar los derechos de los demás. 
Claro que puede escuchar su música, pero porque yo he de escucharla por fuerza cuando lo único que quiero es un poco de silencio en mi casa, lo único que estoy pidiendo es moderación... ¿acaso es mucho pedir?...



Imagen de www.consultoriaformacion.com


En fin, es por gente como esa por lo que la colonia en la que vivo lamentablemente tiene una fama funesta.
Pero que puedo hacer, aquí me tocó vivir y por el momento no puedo remediar eso.

Besos y hasta pronto.


viernes, 20 de abril de 2012

Es viernes...

...Luna está roncando de lo más a gusto en la puerta de la Pape, hace un calor tremendo, me duelen los pies y muero de sueño.

En las horas que van de trabajo la venta se resume en ¡¡¡un gis!!!... ¡Que flojera me dan los viernes!

Yo recuerdo que una de las reglas en casa de mi mami era que tenía que dejar la tarea hecha desde el viernes y, si era mucha, tenía de plazo hasta el sábado. 
La misma regla la aplique con mi Bamboo hasta el último año de Secundaría, pero en esta colonia veo a los niños tan quitados de la pena que, o no tienen tareas para fin de semana, o las dejan pendientes hasta el Domingo; cualquiera que sea la razón ¡la venta es bajísima este día!... y la tarde se me hace larga larga laaaaarga... Estoy aburrida.




Para colmo de males, el insoportable vecino de enfrente tiene su escandalazo. 
Imagínate a que grado pone el volumen de su estéreo que es imposible escuchar la música de la computadora, es más, hay ocasiones en que los clientes no escuchan lo que les decimos y viceversa. 

Pero trata de hacerle entender que contamina, molesta e invade, de plano es de esa gente con la que no se puede razonar; su intelecto es tan limitado que si le pides por favor que le baje a su ruido, por toda respuesta recibes una decena más de decibeles. 
"Así de fina es esta gente".

Si cuando menos variara la música, pero nooo...
No sale de su guaracha y los discos grabados en las tocadas de la "Changa".
Imagínate, lo mismo mañana, tarde y noche, los 365 días del año... ¡Es persistente el tipo!

Empiezo a creer que mi apatía por estas personas va a terminar por convertirme en sicópata o terrorista. 
Si yo te contara la cantidad de veces, formas y horarios en los que he imaginado hacer explotar ese estéreo, primero te tendría entretenido y botado de risa un par de horas, pero después ¡seguro que me mandas al psiquiatra!

En fin, ¿que se le va a hacer?... aquí me toco vivir.


Hasta mañana.
Besos.